Muchos corredores creen que mejorar su rendimiento depende únicamente de entrenar más, sumar kilómetros y exigirse al máximo. Sin embargo, existe un factor tan importante como los entrenamientos mismos: el descanso. Dormir bien y recuperar adecuadamente permite que el cuerpo asimile el esfuerzo, repare tejidos y se fortalezca para la siguiente sesión.
Durante el sueño profundo, el organismo libera hormonas como la hormona del crecimiento, que es esencial para la regeneración muscular y la reparación de tejidos dañados por el impacto de correr. Al mismo tiempo, el sistema inmunológico se refuerza, lo que reduce el riesgo de enfermedades que podrían interrumpir la rutina deportiva.
Un corredor que no descansa lo suficiente se expone a la fatiga crónica, mayor riesgo de lesiones y un bajo rendimiento. Incluso la motivación puede disminuir, ya que el cuerpo y la mente necesitan recuperarse para mantener la constancia. Estudios han demostrado que dormir menos de 6 horas por noche aumenta el riesgo de lesiones en deportistas hasta en un 60%.
La recomendación general es dormir entre 7 y 9 horas diarias, pero la calidad del sueño también cuenta. Mantener horarios regulares, reducir el uso de pantallas antes de dormir y crear un ambiente tranquilo favorece un descanso reparador.
Además del sueño nocturno, las siestas cortas (20 a 30 minutos) pueden ser un recurso valioso, especialmente en días de entrenamientos intensos o dobles sesiones. Estas recargas rápidas ayudan a mejorar la alerta, la concentración y la recuperación muscular.
No hay que olvidar que el descanso no se limita al sueño. Programar días de descanso activo —caminatas, yoga o estiramientos suaves— también es parte del entrenamiento invisible que mejora el rendimiento a largo plazo. Forzar al cuerpo sin darle tiempo de recuperarse solo conduce a estancamiento o lesiones.
En conclusión, el descanso no es pérdida de tiempo: es la base sobre la cual se construyen los progresos. Un corredor que respeta sus horas de sueño y permite que su cuerpo se recupere, avanza más rápido que aquel que entrena sin parar. Dormir bien es, en definitiva, entrenar mejor.
0 Comments